Montse Escutia (BioCultura): “los pequeños productores tendrían que ser la base de nuestro tejido económico”

Pienses lo que pienses, votes lo que votes, hay una cosa que parece clara: el mundo no va bien… y cada día nos acercamos un poco más al precipicio. Necesitamos urgentemente cambiar de dirección para no despeñarnos. Afortunadamente, existen alternativas que llevan décadas demostrando que existen otros mundos. Que se lo digan si no a los organizadores de BioCultura.
La feria de la producción ecológica y el consumo consciente arranca mañana una nueva edición en Barcelona, en concreto en La Farga de L’Hospitalet. Hasta el próximo domingo, se reunirán en el recinto alrededor de 250 expositores dedicados a los sectores de alimentación bio, cosmética natural, moda sostenible, casa sana, bienestar, salud, turismo responsable, energías renovables, movilidad sostenible, artesanías y ONG.
Paralelamente, se celebrarán más de 250 actividades de todo tipo en Biocultura Barcelona, que según la Asociación Vida sana, entidad organizadora, recibirá unos 30.000 visitantes.
Sobre todo lo destacado de esta nueva edición hemos hablado con Montse Escutia, directora de BioCultura, que en esta ocasión ha puesto el foco en los pequeños productores, que son los que más están sufriendo las consecuencias del complejo contexto geopolítico internacional, en especial la guerra de Oriente Medio y el bloqueo del Estrecho de Ormuz, que además de un incremento del precio de los combustibles también está contribuyendo al encarecimiento de los alimentos.
Escutia lo tiene claro: «los pequeños productores tendrían que ser la base de nuestro tejido económico». También son ellos los que pueden garantizar nuestra soberanía alimentaria si el comercio internacional de alimentos continúa viéndose comprometido. En definitiva, nos sobran los razones para apoyar a quienes llevan tanos años apostando por la agricultora ecológica, mucho antes de que llegara a los lineales de los grandes supermercados.
La directora también explica que se ha puesto especial empeño en mejorar la accesibilidad a La Farga. El pasado año fue la primera edición de BioCultura en este recinto ferial de L’Hospitalet, y el cambio evidenció problemas de movilidad por la falta de aparcamiento y la congestión en los accesos. Este año, la organización ha respondido con un aparcamiento disuasorio gratuito y autobuses lanzadera para reducir el tráfico. A ello se suman servicios de guardarropa y también de envío de compras mediante mensajería, que facilitan una visita sin coche y más sostenible.
Sobre todo esto y muchos otros temas charlamos en la siguiente entrevista.





