Tres activistas de Rebelión Científica irán a juicio por una protesta climática no violenta

Tres científicos vinculados a Rebelión Científica serán juzgados el próximo 16 de julio por su participación en una acción de protesta no violenta llevada a cabo en abril de 2023 frente a la Delegación del Gobierno en Barcelona. Durante la protesta arrojaron pintura lavable sobre la fachada del edificio para denunciar la insuficiente respuesta de los gobiernos ante la crisis climática y la persecución judicial de otros activistas climáticos, investigados por una acción similar en el Congreso de los Diputados en 2022.
La Fiscalía solicita para cada uno de los tres acusados una pena de 18 meses de prisión y reclama un total de 8.100 euros en concepto de responsabilidad por los daños ocasionados. «Mientras las consecuencias de la crisis climática son cada vez más visibles y mortales, resulta profundamente preocupante que quienes se sienten en el banquillo sean científicos que actuaron para alertar de esa emergencia. Este juicio plantea una cuestión democrática fundamental: si es legítimo criminalizar a quienes intentan prevenir una catástrofe anunciada», señala una portavoz de Rebelión Científica.
La organización, que aboga por la desobedicencia civil no violenta para aletar de las consecuencias del cambio climático, considera que este procedimiento se enmarca en un contexto internacional de creciente presión sobre el derecho a la protesta. Rebelión Científica remarca que en los últimos años se han multiplicado, en distintos países europeos y en Estados Unidos, los procesos judiciales y las sanciones contra activistas climáticos y otros movimientos sociales.
«En Inglaterra el mes pasado, activistas propalestinos fueron acusados de terrorismo y recibieron duras sentencias de prisión por un sabotaje a Elbit Systems, una empresa armamentística israelí. En España, la semana pasada, varios activistas ecologistas fueron detenidos por su presunta participación en una protesta de Revoltes de la Terra y posteriormente quedaron en libertad investigados por un presunto delito de pertenencia a grupo criminal», recuerda el colectivo en un comunicado.
«La protesta noviolenta es una herramienta esencial en cualquier democracia. Permite a la ciudadanía expresar sus preocupaciones y exigir responsabilidades cuando considera que las instituciones no están respondiendo a desafíos de enorme gravedad», añade la misma portavoz.
El juicio tendrá lugar en un contexto especialmente significativo. El verano ha comenzado con episodios de calor extremo que vuelven a poner de manifiesto los efectos cada vez más visibles del cambio climático. Según los datos difundidos por el Ministerio de Sanidad, las altas temperaturas se asocian ya a más de 1.200 muertes en España desde el inicio de 2026.
Según Rebelión Científica, Amnistía Internacional asistirá al juicio como observadora legal, al considerar que el caso plantea importantes implicaciones para los derechos humanos. La organización ha trasladado a la Fiscalía de Barcelona su preocupación por el hecho de que las conductas enjuiciadas se encuentran amparadas por los derechos a la libertad de expresión y de reunión pacífica. Por ello, insta al Ministerio Fiscal a reconsiderar los cargos formulados y, especialmente, a retirar la petición de penas de prisión, por entender que resultan incompatibles con los estándares internacionales de derechos humanos.
Foto: Rebelión Científica.
Ver esta publicación en Instagram





