El Foro NESI destaca el papel de las políticas públicas en la transición hacia la Nueva Economía

La conclusión es clara: España necesita acelerar la transición hacia una Nueva Economía con políticas públicas implementables, consenso y coordinación. En ese marco, el segundo Informe de Avances hacia una Nueva Economía de Foro NESI sitúa a la Administración pública como la palanca decisiva para impulsar el cambio: un 69,5% de los encuestados la identifica como el actor con mayor capacidad para acelerarlo, y el 64,4% declara mantener con el sector público «bastante o mucha colaboración», solo por detrás del tercer sector (72,8%).
La segunda edición de este informe fue presentada el martes, 17 de febrero en Infinito Delicias (Madrid), en un acto que contó con laparticipación de representantes de la Administración pública y de organizaciones del ecosistema de impacto. La investigación se apoya en una metodología mixta basada en encuestas, entrevistas personales y focus groups, y revisa la evolución de los retos y oportunidades identificados en la primera edición, priorizando palancas para escalar soluciones en los problemas cotidianos de la ciudadanía.
En este contexto, el informe define la Nueva Economía como aquella que entiende que el crecimiento económico solo tiene sentido si mejora el bienestar de las personas, reduce desigualdades y respeta los límites del planeta, sustentada en un ecosistema plural en el que confluyen entidades del tercer sector, administraciones públicas y empresas con impacto positivo, junto a iniciativas comunitarias y actores de innovación social.
En la presentación participaron, entre otras instituciones y organizaciones, el Ministerio de Trabajo y Economía Social —a través de su Comisionado Especial para la Economía Social—, SpainNAB, Political Watch y el propio Foro NESI como autor del informe. Su cofundador y director, Diego Isabel La Moneda, ha manifestado que «la transición no se acelera solo con buenas prácticas: necesita políticas públicas estables, coordinación y capacidad de ejecución. El reto es pasar del consenso a la implementación con continuidad y escala».
En esa misma línea, el II Informe identifica el Fondo de Impacto Social (FIS) como señal de una mayor sensibilidad institucional y como evidencia de ventanas de oportunidad para impulsar cambios desde lo público, al tiempo que advierte de fricciones que siguen dificultando escalar políticas: lentitud administrativa, falta de continuidad, coordinación interna insuficiente y dependencia de voluntades individuales, entre otras.
Vivienda: máxima prioridad para el 44,1% de los encuestados y avance en conectar con «los problemas de la gente» (35,6%)
Este II Informe de Foro NESI constata un avance relevante en uno de los desafíos señalados ya en 2024: aterrizar la conversación en la vida cotidiana y vincular la transformación económica a las preocupaciones reales de la ciudadanía. En esta edición, el reto de centrarse en los problemas de la gente mejora para un 35,6% del ecosistema encuestado, reflejando una mayor orientación hacia impactos tangibles y medidas que puedan escalarse.
En este contexto, la vivienda se consolida como la gran prioridad social a la que el ecosistema está respondiendo: un 44,1% la sitúa como la máxima prioridad para los próximos pasos de la transición. El informe enmarca esta prioridad en la necesidad de impulsar soluciones que, además de innovadoras, sean implementables y cuenten con la colaboración de actores clave —especialmente desde lo público— para alcanzar escala y continuidad.
Sectores «palanca»: educación, alimentación, vivienda, tecnología, energía y finanzas, además de salud y cuidados
El informe identifica, junto a la vivienda, otros ámbitos con mayor capacidad para acelerar la transición y llevarla a escala. En concreto, señala como sectores «palanca» aquellos que combinan impacto directo en la vida cotidiana con un efecto tractor sobre el conjunto del modelo productivo: educación, alimentación y vivienda, junto a tecnología, energía y banca/finanzas, además de salud y cuidados.
El documento subraya que concentrar esfuerzos en estos sectores puede impulsar cambios con mayor alcance y continuidad, al tratarse de ámbitos donde confluyen necesidades sociales, capacidad de innovación y posibilidades de colaboración entre administraciones, tejido empresarial y organizaciones de impacto.

«Actores invisibilizados»: las iniciativas locales, la juventud o el mundo rural
Los datos analizados subrayan que acelerar la transición requiere ampliar el foco y dar mayor protagonismo a quienes ya están impulsando cambios desde el territorio y la economía real, pero siguen teniendo una presencia insuficiente en el debate público. En este sentido, el informe identifica como actores invisibilizados a las iniciativas locales y comunitarias, la economía social y solidaria, la juventud y el ámbito rural (señalados por un 96% de las personas encuestadas).
El documento plantea que integrar de forma más visible a estos actores es clave para reforzar la legitimidad del ecosistema y asegurar que la transición se traduzca en soluciones replicables y escalables: incorporando con mayor fuerza la realidad de barrios, ciudades medias y entornos rurales, y abriendo espacios efectivos para sumar a nuevas generaciones en el diseño y despliegue de respuestas a retos estructurales.
En esa línea se ha expresado la directora de Alianzas y Ecosistema de Impacto de SpainNAB, María Molina: «La creciente centralización en las grandes ciudades está generando territorios “de primera” y “de segunda”, con un acceso desigual a servicios, infraestructuras y oportunidades. Ante esta situación, el ecosistema apuesta por el reequilibrio territorial y la descentralización económica y laboral, con el objetivo de garantizar un desarrollo más equitativo, sostenible e inclusivo en todo el territorio».
Conclusiones: más cohesión, más relato y menos desinformación para un avance real en políticas públicas
El II Informe de Avances hacia una Nueva Economía de Foro NESI concluye que el ecosistema se encuentra aún en una fase de consolidación: la mayoría de las personas encuestadas lo percibe «algo consolidado» (57,7%) o «poco consolidado» (20,3%). Este diagnóstico refleja el dinamismo y la diversidad de iniciativas existentes, pero también la necesidad de reforzar su cohesión para ganar legitimidad, articular una voz común y aumentar su capacidad de incidencia.
En este contexto, el informe subraya tres prioridades operativas: fortalecer la coordinación, avanzar hacia agendas compartidas y desarrollar mecanismos que permitan pasar del piloto a la escala, de forma que las soluciones con impacto no se queden en experiencias aisladas y puedan extenderse con resultados medibles.
Junto a ello, el documento identifica una brecha de reconocimiento y narrativa: un 83% considera que los logros del ecosistema son poco reconocidos fuera de su propio ámbito, en un entorno marcado por la polarización, la desinformación y la saturación informativa. El informe advierte de que cerrar esta brecha no es solo un reto comunicativo, sino una condición para escalar alianzas y políticas públicas con continuidad: exige evidencia de impacto, mensajes comprensibles y un mínimo común compartido conectado al bien común.
En ese sentido se ha pronunciado la ponente y directora de Comunicación de Political Watch, Celia Zafra: «Estamos ante una ruptura profunda de la confianza en las instituciones, en las empresas y también en los propios contenidos informativos. La inteligencia artificial actúa como un factor acelerador de esta tendencia, pero no es la causa principal. El verdadero problema es una crisis de credibilidad que está provocando un alejamiento progresivo de los medios tradicionales y un aumento del consumo de información no siempre contrastada ni veraz, especialmente entre la población más joven».
Por su parte, Diego Isabel La Moneda ha afirmado que «para acelerar la transición necesitamos cohesión, evidencia y un relato que conecte con la ciudadanía. Solo así podremos pasar del piloto a la escala y convertir avances en políticas públicas con continuidad y resultados».
DESCARGA AQUÍ EL II INFORME DE AVANCES HACIA UNA NUEVA ECONOMÍA






